En el marco del Paro Internacional de Mujeres Trabajadoras y considerando, a los medios de comunicación como el canal mediante el cual, miles de ciudadanas y ciudadanos se empapan de los hechos de la realidad, circundante o lejana. Entendiendo además, la responsabilidad social que la ética periodística implica y teniendo en cuenta el rol fundamental que tienen los medios de comunicación, en torno a la conformación de la opinión pública. Creemos necesario revisar las prácticas periodísticas si queremos construir una sociedad mejor, más justa e igualitaria.
La actualidad los medios hegemónicos se estructuran como un bastión cultural del patriarcado y el machismo, que lejos de propiciar un periodismo inclusivo, reproduce la violencia cuando estigmatiza y cosifica a las víctimas, cuando establece patrones del “ deber ser” de una mujer, como si hubiera mejores o peores víctimas.
Durante muchos años fuimos audiencia consumidora de “crímenes pasionales”. El movimiento feminista, a fuerza y razón, no sólo ha desacreditado y logrado erradicar esta terminología con tinte romántico que minimiza el accionar del culpable; también ha logrado recaratular tanto en medios como en la justicia una problemática social: el femicidio.
Los enormes avances sociales que el movimiento está logrando marcan agenda, y ni el Estado ni la Justicia, ni los generadores de sentido están exentos.
Las violencias de géneros conforman una problemática social cuyo último eslabón - el peor, el irreversible y más triste - es la muerte de una compañera. Entendemos que sólo publicando una nueva víctima en Policiales poco estamos aportando a la construcción social del respeto, la igualdad y la deconstrucción de estereotipos de género violentos y retrógrados.
Encontramos el principal vacío en la formación que reciben profesionales de la comunicación, que no tienen perspectiva de género. Y si bien es una lucha que se tracciona, de momento mucho más por fuera de las instituciones, es negligencia en términos de ética seguir comunicando y esquivando los nuevos paradigmas, pues a quien construya sentido social le compete la constante actualización de formas y contenidos.
Creemos que es necesario que quienes comunican deben apropiarse de la perspectiva de Género transversal, para que sus políticas editoriales realmente puedan desmontar las violencias de género en lugar de reproducirlas.
Consideramos fundamental el rol periodístico, para la deconstrucción de un sistema que nos oprime, que nos violenta y nos mata.
Actualmente contamos con la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, sancionar y Erradicar las distintas violencias hacia las Mujeres, pero las herramientas jurídicas por si solas no alcanzan.
Es por esto que necesitamos un periodismo comprometido, que pueda ejercer un tratamiento serio y responsable de las noticias donde las mujeres somos las víctimas.
La Asamblea de Mujeres de Luján convocada con motivo de la organización del Segundo Paro Internacional de Mujeres Trabajadoras, les invita a ustedes a ser parte de un espacio de construcción este próximo 26 de marzo a las 18.30 hs. Lugar a confirmar.
Es juntas, la prensa y las compañeras organizadas, que cambiaremos el sentido de la comunicación y la generación de contenidos.