UNA NOTA DE MARGARITA ELIAS

Estoy en el festival “Música en la plaza”rodeada de vecinos que disfrutan, entre baile y aplausos, de una de las últimas noches calurosas de verano. De fondo, observo la imponente Basílica iluminada con los colores patrios, y lo único que pienso es: “¡Qué bella es mi ciudad!”.
Como si abriera un archivo, mi mente recopila a la velocidad de la luz aquellos momentos en los que me sentí igual de feliz: las salidas con mis papás y mi hermana (ambas bien vestidas y peinadas, como todo gran acontecimiento en el que habíamos de estar “presentables”) por la calle San Martín para terminar la noche a los pies del Palacio Municipal en donde se hacían las viejas ediciones ese encuentro musical; las incontables expresiones de sorpresa al ver el dinamismo de la presentación de “Los autos locos” y las corridas con espuma en época de carnavales; el desfile de autos antiguos y la “Reina de la Primavera” electa por los estudiantes; las kermeses y los bailes en las escuelas…
Me sobreviene la melancolía. “¿Por qué las nuevas generaciones no están disfrutando hoy de todos esos eventos que ya no prevalecen como antes,siendo que forman parte de nuestra cultura y, por lo tanto, de nuestra propia identidad?”.
Acallo un poco mis pensamientos, quiero seguir viendo el show.
De pronto, como si hubiera podido escucharme con el poder de la mente, el folklorista, Mario Tierno, dijo la palabra clave que me llevó a escribir sobre esto que está leyendo en esta nota: “REIVINDICAR”. Los días pasan y puedo oírla una y otra vez como un eco que no termina jamás. “¡Ya sé quién es la persona indicada para hablar sobre esto!”, pienso.
Marisa Maggio, no solo es la actual Directora de Cultura de nuestra localidad, sino que es una de esas docentes que casi ya ni se encuentran.
De atrás hacia adelante se da esta charla en la que le manifiesto mi inquietud, la cual me sabe contestar en base a sus años de enseñanza. Me hace reflexionar de que es cierto de que los tiempos cambiaron, como también el contexto en el que se vive, y hasta –mismo- los valores humanos: los hechos delictivos en los eventos sociales, las peleas violentas entre cursos de distintas instituciones educativas durante los “bailes de la primavera”, los planteos por parte de los grupos feministas sobre la “elección de la reina…”, el consumo de drogas y alcohol sumado al uso de pirotecnia en las batucadas de fin de año…
Es cierto que el desencadenante de ciertos comportamientos sociales llevó a que muchas actividades dejen de realizarse, y con ello, un estado de desorientación para los que sí quieren y necesitan espacios para el disfrute y su crecimiento artístico.
Por la ventana de la oficina del piso superior del Museo de Bellas Artes donde me encuentro con Marisa, entran los cálidos rayos del sol de plena tarde.
Me pongo a mirar alrededor. Para mi sorpresa, veo una distinción hecha de vidrio con el símbolo del GPS y una inscripción que decía “Es Ciudad Creativa”: “Luján fue seleccionada (por el Ministerio de Cultura de la Nación) como una de las “Ciudades Creativas” de los sesenta y pico que hay en todo el país, y estamos recibiendo la capacitación para desarrollar actividades que involucren la participación de todos los artistas en las distintas disciplinas que hay en el partido”, comenta Maggio.
Si dudas, nuestra ciudad es cuna de cientos de emprendedores y artistas que buscan poder explotar sus conocimientos y labores. “Estamos muy evocados a lo que es el patrimonio y lo que es la transmisión cultural.
Abrimos espacios para que aquellos vecinos que no se permiten mostrar y creen que lo que hacen ‘no es mostrable’, puedan hacerlo. Entonces vamos hacia ellos”, me explica cuando indago sobre el trabajo que están realizando desde la Dirección de Cultura. Exposiciones de fotografía, presentaciones de libros, las charlas relacionadas con algún tema de interés, también el ciclo de “Música en el Auditorio”, “Música en la plaza”, “La Noche de los Museos” adaptada a la zona, “Cine gratuito para chicos en vacaciones de invierno” y el “Foro Nacional Cultural”, son solo algunas de las tantas propuestas realizadas que detalla la directora, que han convocado a lo largo de estos meses tanto a vecinos de la ciudad como de turistas de otras localidades, provincias… ¡hasta de otros países!: “Hay un plan turístico estratégico que se está conformando y que se ha presentado, en el cual la Dirección de Cultura también de alguna manera ha participado, porque la idea es que en él podamos profundizar en el circuito turístico-cultural, por ejemplo, la relación con el “Museo de la Ciudad” y también incorporar la “Casa de Ameghino”, que es un lugar que en el mundo entero nos representa. El objetivo de este plan turístico estratégico es ampliar la ruta cultural para que el visitante tenga algo más que lo que ofrece Basílica y el Complejo Museográfico”, informa Maggio. Me inquieta esa idea de que, lamentablemente, muchas veces parece que esta ciudad tan trascendental es más bien valorada por los “externos” que por los “internos”: son los que más recorren, los que más quieren conocer, los que más quieren saber sobre la historia… “¿Por qué cree que el vecino perdió el interés por la propia cultura?”, le pregunto a Marisa, a lo que me contesta: “Es cierto que uno esté acostumbrado a ver siempre las mismas personas que los convoca algún evento cultural, pero también estamos tratando de darle una vuelta a eso. Nosotros como ciudadanos somos los que hacemos la cultura, somos los encargados de rescatarla, de ponerla en valor, de preservarla en esta transmisión que debemos hacer. Y a veces hay actos culturales que el vecino necesita que se contemplen, y uno tiene que tomar atentamente esa iniciativa de lo que se propone porque también tiene que ver con la cultura. Por ejemplo, particularmente hemos tenido hace poquito una manifestación artística de murgas, que obviamente podemos decir que la murga no es de raíces argentinas, podemos decir que la murga tiene raíces en otras partes del continente, pero no podemos dejar de pensar que hoy es un espacio que permite a muchos jóvenes y a muchos niños, hacer de su tiempo un buen uso y que los ayuda a interactuar y a comunicarse con el otro, que los contiene. Entonces, creo que nosotros debemos estar muy atentos a todas estas manifestaciones”. Justo, observo sobre la mesa ratona, una carta de un jovencito oriundo de Jáuregui, que solicita colaboración por parte del Municipio para solventar los gastos de la impresión delo que será su tercer libro. Él, como tantos otros, personaliza este concepto de “reivindicación” que me llevó a plantearme todas estas dudas en lo que respecta a nuestro espacio cultural. “Luján sorprende con la cantidad de manifestaciones culturales y artísticas que hay. Todavía hay muchísimo para hacer, de a poquito, con lo que podemos y tenemos, estamos dando pasos, pero siempre hay más. Hay muchísima base cultural y creativa. Lo que debemos hacer es focalizarlos y conocerlos. Vamos a abrir prontamente un registro de creativos, de artesanos, de artistas, para poder llevarlos a que formen parte de esta “Red de Ciudades Creativas” a nivel nacional, y ese intercambio les va a permitir a ellos también poder mostrarse en otros lugares”, dice la directora antes de pedirle una reflexión final:
-En lo personal, ¿qué le deja el trabajo realizado hasta el momento?
-Me ha permitido conocer la gran actividad cultural que Luján tiene. Me ha permitido conocer una diversidad de artistas muy importantes, en cuanto a la calidad de lo que hacen, y esto me lo planteo todos los días como un desafío, como lo que yo quiero como vecina para el partido de Luján. Quiero que se abran las puertas para, de alguna manera, visibilizar a aquellos artistas y creativos locales, que seamos una herramienta para que ellos puedan ofrecer su arte y su hacer, y que seamos justamente ese nexo entre ellos y el mundo laboral.